Las personas olvidan lo que hiciste por ellas…

caja_de_regalos1

Las personas olvidan lo que hiciste por ellas cuando llega el momento de mostrarse agradecidas | Entre la penumbra// https://s2.wp.com/_static/??-eJx9kFEOwjAIQC9kV6fzYx/Gs2yVLcy21EK36Ontx4xxqSYkhPACPPQSFHpj0xVYTznuCeJjTdXEO/0PUA7H2AlUDv0bNuQFvGiXVLBpRM+aU88mYhCkXA1kLS1bPI8OxOKAuRuh0HXUowWVGGIGvOSrBipw3wboZ4TSso0oSOjMTUVgfELJm8NH8ffDVuriznVzbE/1/tA20wtJH4U3

Las personas olvidan lo que hiciste por ellas cuando llega el momento de mostrarse agradecidas

Influyen muchos factores cuando se tiene esta percepción: la gente de verdad es ingrata, acostumbramos a dar mucho más de lo que recibimos, no nos damos cuenta que nos están correspondiendo, queremos recibir más o esperamos continuamente recibir algo.

A veces, no es que las personas sean malagradecidas, sino que nosotros no vemos más allá de nuestras narices y más allá de 5 minutos hacia el futuro; somos desesperados y convenencieros por esperar recompensas de una acción que debería ser completamente filantrópica, y nos convertimos nosotros mismos, en egoístas y desagradecidos con aquellos que nos dieron algo desinteresadamente.

Cuando el regalo está vacío

Si alguna vez han hecho intercambio de regalos seguramente se han encontrado con la situación en que les toca algo de valor muy por debajo de lo que ustedes regalaron; te pasaste un buen rato buscando y pensando en las características de quien te tocó regalarle y por fin encuentras el regalo indicado, al momento de abrir la cajita con el moño rojo y la etiqueta con tu nombre te das cuenta que esta persona no se tomó las mismas dificultades que tú para escoger algo para ti, o peor aún, te toca una carta de felicitación y un chocolate. Esa sensación al ver el regalo no es por el valor monetario de los regalos ni la comparación entre estos -al menos no enteramente- sino porque te das cuenta que tú pusiste más esfuerzo en dar un detalle y no fuiste correspondido de la misma manera. Desilusión.

Algo parecido ocurre en las relaciones que tenemos con los que nos rodean, afortunadamente, a diferencia de que en el intercambio te puedes encontrar con algunas personas que no significan mucho para ti, en las relaciones personales normalmente encontrarás individuos con los que tú mismo escogiste estar por lo que es más difícil salir desilusionado, sin embargo, muchas veces tendremos la impresión de que nuestra amistad no está siendo correspondida como debiera o que no se nos está apreciando como querríamos. A veces sentiremos que estamos dando demasiado, que sacrificamos demasiado por una persona que no tiene el mismo interés sobre nosotros, haremos algo por ella y lo único que recibiremos como agradecimiento será un chocolate y palabras que no llenan. Claro que todo depende -como siempre- del cristal con que se mire.

He aquí algunas razones por las que nos da la impresión de que nuestros amigos, familiares o parejas no nos están regresando la inversión que depositamos en ellos, quizá seamos partícipes de ellas o quizá seamos víctimas, se tratan de estados mentales que se presentan solos o en conjunto, podemos poseer o enfrentarnos a uno o varios, hay más, pero aquí les dejo cuatro con títulos pícaros:

El desagradecido

Quizá la cruda realidad, somos agradecidos sólo cuando nos conviene, cuando podemos obtener algo que nos beneficie. No nos gusta el esfuerzo que es dar a los demás porque nos parece inútil, demasiado desperdicio sobre una inversión que no sabemos si nos va a retornar. Nos caracterizamos por ser extremadamente amables, buenos y detallistas con pocos, pero esto sólo sucede con aquellos a quienes queremos impresionar o aquellos de quienes queremos obtener algo a cambio; sembramos la semilla, que sabemos, nos dará un árbol con jugosos frutos.

El filántropo

Una imagen triste cuando se ve desde afuera, siempre damos, siempre nos sacrificamos por nuestros amigos, somos detallistas con todos y nos llena el ser así. Desde afuera podemos vernos como tontos por siempre dar sin recibir muchas veces, sin embargo, el filántropo tiene la característica de recibir mucho a cambio, aunque no de todos. Es muy desgastante y triste cuando nos damos cuenta que algunos no nos retribuyen o cuando otros suben demasiado alto sus expectativas sobre nosotros; sembramos muchas semillas sin seleccionar, algunas dan frutos, otras no.

El ciego

Somos desconsiderados con los que nos rodean, no nos damos cuenta de la belleza a nuestro alrededor, tenemos tan cerca el cariño de las personas y creemos que siempre estarán presentes que no nos damos cuenta de lo que tenemos. Somos afortunados de recibir las buenas intenciones de nuestros amigos sólo que no logramos ver todo. Creemos que las bendiciones que tenemos son por nosotros y no por alguien más, creemos que deberíamos recibir más; Aventamos piedras a la tierra sin saber que son semillas, y cuando los árboles crecen, tomamos indiscriminadamente de los frutos sin relacionar el proceso.

El insaciable

Somos exigentes, creemos que por una bella acción hacia un amigo nos corresponde el cielo, pensamos que por un sólo sacrificio que hayamos hecho nos convertiremos en mejores amigos, si yo te doy tú me tienes que dar, nos sentimos traicionados cuando no nos corresponden como nosotros queremos, no tenemos paciencia para recibir recompensas. Contamos los detalles recibidos, no podemos dejar de contarlos, mantenemos una bitácora de lo que hacen o dejan de hacer nuestros amigos; Sembramos una semilla, esperamos a que crezca el árbol y el primer fruto nos lo comemos… volvemos a sembrar una semilla.

Cambiando nuestra impresión del agradecimiento

  • Nunca esperes recompensas por algo bueno que hayas hecho.
  • En caso de que esperes recompensas no te desilusiones si no llegan, sigue adelante.
  • No te desgastes sembrando semillas si ya has visto que no dan frutos.
  • Antes de pensar que nadie te está correspondiendo, ¡mira a tu alrededor! Haz un análisis objetivo de lo que tienes y recibes diario.
  • Las relaciones importantes se forjan con el tiempo y las acciones; es todo un proceso, nada es instantáneo.
  • Dales más a aquellos a quienes más quieres y menos a quienes ves poco, un gran corazón también se desgasta y podemos no darnos cuenta.
  • ¡Aprende tú mismo a ser agradecido! Esta es una regla de oro
  • Recibe lo que te den de manera amable y con una sonrisa sincera.
  • Piensa lo que significa para él/ella aquel bonito detalle.
  • Reconoce el tiempo que alguien invierte en ti
  • Aprende las formas en que cada persona te agradece algo.
  • Ten en gran estima las intenciones aunque no siempre den en el clavo.

El punto clave no es si las personas son o no son agradecidas sino las expectativas que nosotros mismos generamos al otorgar un detalle, compartir nuestro tiempo o al decir unas palabras. No somos más que una combinación de desagradecidos, filántropos, ciegos e insaciables que hacen ruido ante la presencia de la realidad.

10300208_663614137032132_682768394489693285_n

Anuncios

LA LEYENDA DEL BESO…

[gigya src=”https://www.youtube.com/v/u3rdmitD_FQ” flashvars=”autopla=1″ type=”application/x-shockwave-flash” allowscriptaccess=”always” allowfullscreen=”true” width=”480″ height=”385″]

1517606_350870338388829_1492859588_n

NUNCA PIERDAS…

69524_643072665730757_1240571534_n

Nunca Pierdas

 

Nunca pierdas EL BRILLO DE TU MIRADA, aún sabiendo que muchas cosas nublarán tus ojos.
No pierdas el EQUILIBRIO, aún sabiendo que innumerables fuerzas querrán doblegarte.
No pierdas el OPTIMISMO, aún sabiendo que el futuro puede no ser tan alegre.
Nue no pierdas las GARRAS, aún sabiendo que la lucha puede ser con un adversario potente.
No pierdas tus aspiraciones de SER GRANDE, aún sabiendo que muchos no querrán que crezcas.
No pierdas las ganas de AYUDAR A LOS DEMAS, aún sabiendo que muchos son incapaces de reconocer y sentir gratitud.
No pierdas LA ALEGRIA DE VIVIR, aún sabiendo que muchas lágrimas brotaran de tus ojos y se escurrirán por tu alma.
No pierdas las ganas de AMAR que existe en tu corazón, aún sabiendo que muchas veces podrá no ser correspondido.
No pierdas LA PRIMAVERA, sólo porque aun no ha salido una flor en tu balcón.
Y SOBRE todo… NO pierdas la LA ILUSIÓN… SUEÑA EN GRANDE y lucha por hacerlos realidad!!!

1545553_598946460185699_175515655_n 1618656_598959303517748_678811023_n

UNA VEZ ALGUIEN…POEMA.

Una Vez Alguien

Una vez alguien, llegó a mi vida,
marcando la pauta de mis anhelos,
desechando las malas cosechas,
trayéndome las tiernas siembras.

Una vez alguien, llegó a conocerme,
su camino se cruzó con el mío,
ese alguien me llenó de felicidad,
partió en dos mi triste soledad.

Una vez alguien, caminó conmigo,
dejándome la experiencia más bella,
de lo que realmente es amar,
y amar… no es olvidar.

Una vez alguien, me enseñó que
yo todo lo podría lograr,
que en sus brazos descansaría
las noches de tortura.

Una vez alguien, me dijo que
en el amor nunca debes usar
ni el más inocente disfraz,
ante todo, está la verdad.

Una vez alguien, llenó mi alma,
capturó mis añoranzas,
haciéndolas mis esperanzas
cuando en verdad se ama.

Una vez alguien, llegó a mi vida,
convirtiéndola en amena y llena,
dejándome la experiencia más bella,
de lo que realmente es amar.

Ese alguien… Eres tú.

 Janeth González Barjau
Tabasco – México

COMPARTO CON LURDES TAMBIEN… GRACIAS

BOLEROS INOLVIDABLES…

 

 

  

 
 

(Hacer clic sobre cada Título. Una vez terminada la canción, hacer clic en la   del extremo superior derecho para volver a esta página y seguir con la siguiente canción)

 

 
 

 

 
 
La Barca

Amor Amor

 
 
Amaneci en Tus Brazos

Amor  Perdido

 
 
El Reloj

Contigo En La Distancia

 
 
En La Orillla Del Mar

Sin Ti

 
 
Te  Extraño

Inolvidable

 
 
Maria Bonita

Jurame

 
 

  Pecadora

 
 
Esperame en el cielo
 

  Tu me Acostumbraste

 
 
Noche de Ronda

  Historia de un Amor

 
 
Voy Apagar La Luz

  Esta Tarde Vi Llover

 
 
Sabor a Mí 

  Aquellos Ojos Verdes

 
 
Usted

Sabrá Dios

 
 
Nosotros

La  Puerta

 
 

 

 
 
 

 COMPARTO ESTOS BOLEROS PRECIOSOS QUE ME HAN REGALADO CON TODOS USTEDES…Y MUCHAS GRACIAS A LA PERSONA QUE LOS CONPARTIO CONMIGO… SALUDOS DESDE ESPAÑA.

 

(en el Corazón)

 

COINCIDENCIA…

Soy vecino de este mundo por un rato,
y hoy coincide que también tú estás aquí,
coincidencias tan extrañas de la vida,
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir.

Si navego con la mente los espacios,
o si quiero a mis ancestros recordar,
agobiado, me detengo y no imagino
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir.

Si en la noche me entretengo en las estrellas
y capturo la que empieza a florecer,
la sostengo entre las manos, mas me alarma
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir.

Si la vida se sostiene por instantes
y un instante es el momento de existir,
si tu vida es otro instante, no comprendo,
tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y coincidir.