Honor a mi Padre que está en el cielo

padre estas en el cielo imagen poema

Honor a mi Padre que está en el cielo

Gracias a Dios por haberme dado

un padre sin igual y único,

me ayudó y me cuidó,

me llevó con responsabilidad

por el camino del bien.

Hoy que ya no está físicamente,

lo llevo en mi recuerdo,

Dios lo tiene en el cielo,

donde no hay tristezas ni dolor,

es abrazado por el Padre eterno de amor.

Padre será mi dicha

volver a verte algún día,

tu bendición aún me alcanza

porque la diste para toda la vida.

Anuncios

Las personas olvidan lo que hiciste por ellas…

caja_de_regalos1

Las personas olvidan lo que hiciste por ellas cuando llega el momento de mostrarse agradecidas | Entre la penumbra// https://s2.wp.com/_static/??-eJx9kFEOwjAIQC9kV6fzYx/Gs2yVLcy21EK36Ontx4xxqSYkhPACPPQSFHpj0xVYTznuCeJjTdXEO/0PUA7H2AlUDv0bNuQFvGiXVLBpRM+aU88mYhCkXA1kLS1bPI8OxOKAuRuh0HXUowWVGGIGvOSrBipw3wboZ4TSso0oSOjMTUVgfELJm8NH8ffDVuriznVzbE/1/tA20wtJH4U3

Las personas olvidan lo que hiciste por ellas cuando llega el momento de mostrarse agradecidas

Influyen muchos factores cuando se tiene esta percepción: la gente de verdad es ingrata, acostumbramos a dar mucho más de lo que recibimos, no nos damos cuenta que nos están correspondiendo, queremos recibir más o esperamos continuamente recibir algo.

A veces, no es que las personas sean malagradecidas, sino que nosotros no vemos más allá de nuestras narices y más allá de 5 minutos hacia el futuro; somos desesperados y convenencieros por esperar recompensas de una acción que debería ser completamente filantrópica, y nos convertimos nosotros mismos, en egoístas y desagradecidos con aquellos que nos dieron algo desinteresadamente.

Cuando el regalo está vacío

Si alguna vez han hecho intercambio de regalos seguramente se han encontrado con la situación en que les toca algo de valor muy por debajo de lo que ustedes regalaron; te pasaste un buen rato buscando y pensando en las características de quien te tocó regalarle y por fin encuentras el regalo indicado, al momento de abrir la cajita con el moño rojo y la etiqueta con tu nombre te das cuenta que esta persona no se tomó las mismas dificultades que tú para escoger algo para ti, o peor aún, te toca una carta de felicitación y un chocolate. Esa sensación al ver el regalo no es por el valor monetario de los regalos ni la comparación entre estos -al menos no enteramente- sino porque te das cuenta que tú pusiste más esfuerzo en dar un detalle y no fuiste correspondido de la misma manera. Desilusión.

Algo parecido ocurre en las relaciones que tenemos con los que nos rodean, afortunadamente, a diferencia de que en el intercambio te puedes encontrar con algunas personas que no significan mucho para ti, en las relaciones personales normalmente encontrarás individuos con los que tú mismo escogiste estar por lo que es más difícil salir desilusionado, sin embargo, muchas veces tendremos la impresión de que nuestra amistad no está siendo correspondida como debiera o que no se nos está apreciando como querríamos. A veces sentiremos que estamos dando demasiado, que sacrificamos demasiado por una persona que no tiene el mismo interés sobre nosotros, haremos algo por ella y lo único que recibiremos como agradecimiento será un chocolate y palabras que no llenan. Claro que todo depende -como siempre- del cristal con que se mire.

He aquí algunas razones por las que nos da la impresión de que nuestros amigos, familiares o parejas no nos están regresando la inversión que depositamos en ellos, quizá seamos partícipes de ellas o quizá seamos víctimas, se tratan de estados mentales que se presentan solos o en conjunto, podemos poseer o enfrentarnos a uno o varios, hay más, pero aquí les dejo cuatro con títulos pícaros:

El desagradecido

Quizá la cruda realidad, somos agradecidos sólo cuando nos conviene, cuando podemos obtener algo que nos beneficie. No nos gusta el esfuerzo que es dar a los demás porque nos parece inútil, demasiado desperdicio sobre una inversión que no sabemos si nos va a retornar. Nos caracterizamos por ser extremadamente amables, buenos y detallistas con pocos, pero esto sólo sucede con aquellos a quienes queremos impresionar o aquellos de quienes queremos obtener algo a cambio; sembramos la semilla, que sabemos, nos dará un árbol con jugosos frutos.

El filántropo

Una imagen triste cuando se ve desde afuera, siempre damos, siempre nos sacrificamos por nuestros amigos, somos detallistas con todos y nos llena el ser así. Desde afuera podemos vernos como tontos por siempre dar sin recibir muchas veces, sin embargo, el filántropo tiene la característica de recibir mucho a cambio, aunque no de todos. Es muy desgastante y triste cuando nos damos cuenta que algunos no nos retribuyen o cuando otros suben demasiado alto sus expectativas sobre nosotros; sembramos muchas semillas sin seleccionar, algunas dan frutos, otras no.

El ciego

Somos desconsiderados con los que nos rodean, no nos damos cuenta de la belleza a nuestro alrededor, tenemos tan cerca el cariño de las personas y creemos que siempre estarán presentes que no nos damos cuenta de lo que tenemos. Somos afortunados de recibir las buenas intenciones de nuestros amigos sólo que no logramos ver todo. Creemos que las bendiciones que tenemos son por nosotros y no por alguien más, creemos que deberíamos recibir más; Aventamos piedras a la tierra sin saber que son semillas, y cuando los árboles crecen, tomamos indiscriminadamente de los frutos sin relacionar el proceso.

El insaciable

Somos exigentes, creemos que por una bella acción hacia un amigo nos corresponde el cielo, pensamos que por un sólo sacrificio que hayamos hecho nos convertiremos en mejores amigos, si yo te doy tú me tienes que dar, nos sentimos traicionados cuando no nos corresponden como nosotros queremos, no tenemos paciencia para recibir recompensas. Contamos los detalles recibidos, no podemos dejar de contarlos, mantenemos una bitácora de lo que hacen o dejan de hacer nuestros amigos; Sembramos una semilla, esperamos a que crezca el árbol y el primer fruto nos lo comemos… volvemos a sembrar una semilla.

Cambiando nuestra impresión del agradecimiento

  • Nunca esperes recompensas por algo bueno que hayas hecho.
  • En caso de que esperes recompensas no te desilusiones si no llegan, sigue adelante.
  • No te desgastes sembrando semillas si ya has visto que no dan frutos.
  • Antes de pensar que nadie te está correspondiendo, ¡mira a tu alrededor! Haz un análisis objetivo de lo que tienes y recibes diario.
  • Las relaciones importantes se forjan con el tiempo y las acciones; es todo un proceso, nada es instantáneo.
  • Dales más a aquellos a quienes más quieres y menos a quienes ves poco, un gran corazón también se desgasta y podemos no darnos cuenta.
  • ¡Aprende tú mismo a ser agradecido! Esta es una regla de oro
  • Recibe lo que te den de manera amable y con una sonrisa sincera.
  • Piensa lo que significa para él/ella aquel bonito detalle.
  • Reconoce el tiempo que alguien invierte en ti
  • Aprende las formas en que cada persona te agradece algo.
  • Ten en gran estima las intenciones aunque no siempre den en el clavo.

El punto clave no es si las personas son o no son agradecidas sino las expectativas que nosotros mismos generamos al otorgar un detalle, compartir nuestro tiempo o al decir unas palabras. No somos más que una combinación de desagradecidos, filántropos, ciegos e insaciables que hacen ruido ante la presencia de la realidad.

10300208_663614137032132_682768394489693285_n

NAVIDAD…

imgcentral

NAVIDAD

Faltan bombillas y luces
en las calles solitarias.
No hay cánticos que indiquen
que llegó la Navidad.
Mi pueblo esta triste
no canta
no ríe
no tiene motivos para festejar.

Hay hambre
y no hay justicia.
Los culpables festejan, impunes
sobre la sangre del pobre
al que le robaron
la fe
la esperanza
y la felicidad.

Amaneció el pesebre
con luces, guirnaldas
y una vela encendida
que prendió Juan.
Anónimamente
levanta hacia el cielo
sus ojos cansados
pidiendo al Niño, al menos…
un poco de paz.

©Cris Carbone

Vela Encendida - 691494067_1281822

 

DÍA DE LA MADRE

Felicidades-mama-te-quiero

DEDICADA  A TODAS LAS MADRES, INCLUYENDO A LAS QUE YA NO ESTÁN CON NOSOTROS…

mama

SIMPLEMENTE MUJER…

  1. feliz-dia-internacional-de-la-mujer9

     Una Mujer En El Balcón

amor+14 febrero

Observo tu sombra cayendo en la baldosa
Miro cada día cuando llegas al balcón
Detrás de los cristales, testigo silenciosa,
llorando en tu sonrisa el compás de una canción
Codicia inabordable de gente maliciosa
jardín de ojos marchitos ¡preciosa creación!
No se bien lo que busca el misterio de tu vida
no me atrevo a preguntar que dice tu canción
Vuela rota por el tiempo tu pobre alma herida
amor que destrozó sin piedad tu corazón.
Quisiera penetrar en los montes y las piedras
donde guardas celosa tu herida y afección
Quisiera socavar al llegar tu primavera
el tallo sombrío de tu inerte floración.
Jardín de ojos marchitos, no llores esta noche
permite a tus palabras llegar a mi razón
descubre la greda con que llenas tus macetas
déjame sembrar una semilla de ilusión.
Inmóvil, detrás de los cristales te reflejas
como un oscuro duende vagando en un rincón
Sin tactos furtivos que distraigan las angustias
sin el tierno beso de los labios de un varón
Mágica silueta que te muestras noche y día
¡ Figura inalterable del rígido balcón!
Permite que mis mares te bañen en sus olas
que se mecen danzando felices por tus playas
que curen los desgarros producidos por el sol.
No quedes en espera del fin o del milagro
no es asunto que competa a Dios, el creador,
Eres tú la constructora vial de tu destino
Desde el cielo hasta el olimpo, tu hada y tu señor
No sometas a tu niña en penas vagabundas
que no sea su jaula, la saña y la prisión
No sigas buscando con las hebras del enigma
el canto salvaje de la muerte y la pasión
Mujer que te escondes en la pena solitaria
envuelta en la plegaria del manto del salón
no pretendas, orando, dejar de ser cobarde
¡detrás de la culpa no hallarás absolución!
Te incito a pecar entre las flores de la tarde
con el cuerpo y con el alma, la voz y la razón
Si después de todo ya envejecen tus mañanas
y la vida se te va, en un grito inalterable
detrás de los cristales del rígido balcón.-

Autor: Walter Faila
SIMPLEMENTE MUJER540980_487277191335963_142818415_n

VIDEOS…

576529_429900207058183_728869802_n.jpg

abrir original »

RUBEN DARIO.

299532_315452038556325_1456493069_n

Rubén Darío

 

Canción de otoño en primavera

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y de aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía…

En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé…
Y te mató, triste y pequeño,
falto de luz, falto de fe…

Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer.

¡Y las demás! En tantos climas,
en tantas tierras siempre son,
si no pretextos de mis rimas
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco,
mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco
a los rosales del jardín…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…
¡Mas es mía el Alba de oro!

CONCIERTO DE ARANJUEZ…MUJER.

[gigya src=”http://www.youtube.com/v/n5_w_bdouj8″ flashvars=”autoplay=1″ type=”application/x-shockwave-flash” allowscriptaccess=”always” allowfullscreen=”true” width=”480″ height=”385″]

148722_418778221535803_291063171_n