Las actitudes son más importantes que los hechos

La forma de reaccionar frente a la vida puede transformar dicha vida. El afrontar los problemas sanamente puede convertirlos en soluciones.

Dar razón para vivir, para sufrir y aún para morir, porque hasta el dolor y la muerte pueden aceptarse por una motivación tan formidable como es el amor.

“Se es fiel sólo por amor, se es auténticamente feliz sólo en el amor, se es idéntico sólo amando”.

El amor es la respuesta, es el por qué, es la primera y la última palabra.

Todavía tenemos derecho de sonreír, de esperar, de amar, de ser felices.

Los que se hunden en el pesimismo alegan sus razones, razones que no quieren cambiar.

Pero el amor es más grande.

Y cualquier ser humano, si quiere, puede amar, y así redimirse. Dios es amor. El hombre debe hacer un esfuerzo gigantesco por arrancarse lo inhumano:

El odio, la desesperación, el egoísmo brutal, la envidia diabólica, el materialismo seductor. Y debe, por otra parte, luchar por revestirse de lo divino. Lo divino es el amor.

Reto a cualquier indiferente, a cualquier amargado y cansado de vivir a que ame un solo día con todas sus fuerzas a Dios, a su familia, a su prójimo y aún a los animales, plantas y cosas. Si le va bien, que lo practique durante una semana.

Si la semana se le vuelve celestial, que se decida a amar toda la vida. Al fin y al cabo la felicidad total y eterna del cielo consistirá en amar y ser amado infinitamente y para siempre.

COMPARTO CON LOUERDES.

PARA EL DESALIENTO…

El día más bello: hoy

La cosa más fácil: equivocarse

El obstáculo más grande: el miedo

El error mayor: abandonarse

 

La raíz de todos los males: el egoísmo

La distracción más bella: el trabajo

La peor derrota: el desaliento

Los mejores profesores: los niños

 

La persona más peligrosa: la mentirosa

El sentimiento más ruin: el rencor.

El regalo más bello: el perdón

Lo más imprescindible: el hogar

El peor defecto: el mal humor

 

La ruta más rápida: el camino más correcto

La sensación más grata: la paz interior

El resguardo más eficaz: la sonrisa

El mejor remedio: el optimismo

 

La mayor satisfacción: el deber cumplido

La fuerza más potente del mundo: la fe

Las personas más necesarias: los padres

Lo más bello de todo: el amor

 

 

Madre Teresa de Calcuta